Reseña a Larache. López Enamorado

Este libro es un bonito regalo que nos hace Lola López Enamorado, profesora de lengua y literatura árabes de la Universidad de Sevilla y, actualmente, Vicerrectora en la Universidad Internacional de Andalucía. Ha sido editado espléndidamente por la Consejería de Obras Públicas y Transportes de la Junta de Andalucía, dentro del Proyecto cofinanciado por la Unión Europea. Se continúa así la magnífica colección en la que figuran otras obras como son Arquitectura y urbanismo español en el norte de Marruecos, de Antonio Bravo Nieto, del año 2000 y Larache. Evolución urbana, de parecida factura (en las que destacan la documentación, las fotografías y los textos en árabe) patrocinadas por el citado programa de la Unión Europea.

Lo principal de este libro que deseamos comentar es, para mi, que nos anima a conocer, es decir a enamorarnos, de esa ciudad, modesta en apariencia, pero grande y sabia por su historia y por los autores que vivieron en ella, y la eligieron como tema de inspiración vital o literaria.

Junto a las ilustraciones tan bien escogidas – ¡qué buen trabajo el del fotógrafo Driss Sabaihi! – encontramos los textos que la autora ha estructurado en cuatro etapas: 1 – Larache y su región: de los albores a la Edad Media; 2 – Dominación portuguesa y española en Larache. Siglos XV al XVII; 3 – Larache bajo soberanía marroquí. Algunos relatos de viajeros en los siglos XVIII, XIX y principios del XX, y 4 – Larache, siglo XX: del Protectorado español (1912-1956) al Marruecos Independiente.

Textos variados, temas diversos, por autores antiguos y modernos, clásicos y actuales: desde Ibn Abi Zar al malogrado poeta Mohammed el Jammar el Guennuni, desde Tomás García Figueras a León el Africano y a Luis de Góngora; desde Jean Potocki al también famoso Ali Bey, con variados testimonios de tantos viajeros. Y, por fin, el capítulo más próximo a nuestros tiempos: el Larache del pasado siglo, con autores españoles, marroquíes y de otras nacionalidades, hermanados por el espíritu de esta ciudad acogedora y abierta; así encontramos nombres tan relevantes como Maximiliano Alarcón y Santón, el gran arabista; el eminente pensador libanés Amin Al-Rihani, el argentino Roberto Arlt y los marroquíes Mohamed Chukri, Mehdi Akhrif y el larachense de adopción Mohamed Sibari.

La autora nos resume los rasgos principales de cada autor y explica los motivos de su elección, en breves pero elocuentes líneas: como si quisiera guiarnos por la ciudad, como si fuera nuestra profesora de una imaginaria asignatura titulada: «Larache en la literatura y en la historia».

Y nos explica las claves del libro y la forma de entenderlo: y, lo mejor de todo son sus propias palabras: «En mi búsqueda de textos sobre Larache he localizado y leído muchos más libros de los que aparecen aquí, y no han sido excluidos por carecer de interés , sino porque en toda elección hay pérdidas y perdedores. Yo no he podido incluirlos a todos. Pero quiero insistir en que hay muchos más, y animar al lector a buscarlos…» Claro que sí, querida Lola, es lo que podemos hacer, en una cadena que se prolonga y en la que cada lector puede hacer su propia antología, o elegir un nuevo texto y un nuevo autor.

Yo me atrevería a hablaros de un larachense, poco conocido, pero que me parece una figura interesante por tantos motivos: Idris al-Diuri al-Bikuri, más conocido como Dris Page 8Reseñas 214 Anaquel de Estudios Árabes 2004, vol. 15 207-226 Diuri. En 1977 descubrimos a este gran hispanista. Contestó amablemente a las preguntas que dirigimos a diferentes escritores desde el Seminario de Literatura del antiguo Instituto Hispano-Árabe de Cultura, en una encuesta que incluía las principales cuestiones relacionadas con su vida y sus obras.

Dris Diuri, nos decía, había nacido el 25 de julio de 1921, en Larache. Realizó estudios en la universidad de Granada en 1965 y trabajaba en la municipalidad de Larache. Nos sorprendió la corrección de su estilo cuando nos escribía en español. Muestra de ello es su carta de 14 de junio de 1978, remitida desde su domicilio: Plaza de la Liberación, nº 4, en Larache.

…»Mi querido amigo:

Con verdadera satisfacción recibo en este momento su muy grata del pasado 8 de este mes, donde me habla de la preparación de la edición de una Antología de la Literatura marroquí contemporánea que recoja también muestras del pensamiento de nuestro país, tan íntima como secularmente unido a España. También me entero de los dos volúmenes ya publicados sobre las mismas cuestiones y que se refieren a Iraq y Túnez.

Ciertamente, el proyecto es maravilloso y viene a confirmar mis sueños de siempre de que entre España y Marruecos, tiene que haber – como siempre lo hubo – una colaboración muy fuerte y muy fecunda en todos los aspectos, amén en el terreno de la letra impresa. Estoy, pues, dispuesto a ofrecer, desde mi modesta posición, la colaboración que se me pida al respecto para esta Antología de nuestra Literatura marroquí.

Pero debo aclarar que todos mis trabajos – o pequeños libros – (poesía, prosa y teatro), están escritos en el Gran Idioma Cervantino. Dos libritos publicados y agotados, y el resto, inédito, por fuerzas insuperables por el momento.

Sobre la traducción de mis libros, podría contarle muchas cosas, pero seré breve. Mis gestiones para conseguir la traducción al árabe y francés, por lo pronto las hice casi en todo Marruecos, sin resultado. Más tarde, me dirigí, por dos veces a Madrid, y tampoco pude conseguir nada positivo. Sin olvidar gestiones escritas hechas a Paris, con el mismo resultado negativo.

(…) Finalmente, no quisiera cerrar estas líneas sin hacerle una pequeña observación. Se trata de lo siguiente: tal vez sea el único marroquí (o somos muy contados) que escribimos en español (pensa, literatura, etc.) pero desgraciadamente no contamos con asistencia en ningún sentido por parte de nadie. Navegamos en mar solitario o en bosque sin luz. Y creo sinceramente que merecemos un poco de atención.

Y nada más por el momento, entrañable amigo. Su carta ha sido contestada sin demora alguna. Y repito que puede contar conmigo en lo que pueda hacer”.

Así, tan afectuosamente, termina la carta de este hispanista que merece nuestro pequeño homenaje sin duda alguna.

Mohamed Chakor y Sergio Macías son autores del libro Literatura marroquí en lengua castellana, publicado en 1996, donde podemos encontrar amplias referencias sobre Diuri: fue autor de varios libros de ensayos, teatro y poesía, de los que sólo pudo publicar dos de ellos: Mohammed V. Monarca reencarnado, Larache, 1961, y Miscelánea, I, Tetuán, 1963. Otras obras de Diuri, como las tituladas: Palpitaciones, Tragedia y Realidad, Rimas, Cartas a una amiga, Breve noticia sobre la historia de Larache, Mensaje a S. M. Hassan II, etc., quedaron inéditas.

Hemos podido localizar el libro Miscelánea, ya citado, publicado por la Editorial Cremades de Tetuán, en 1962. Sus páginas recogen temas diversos, como si se tratara de impresiones o artículos periodísticos. «Larache» aparece con frecuencia, como era de esperar, en páginas que hablan de la semana de fiestas (Junio 1955), de su eterna admiración por la «Ciudad dormida o potro indomable» (Octubre 1959), o la «Novia del Atlántico» que así la denominaba Diuri. Junto a ellas, otros títulos patrióticos («Mohamed V, monarca reencarnado») que reflejan la grave impresión que produjo la noticia del fallecimiento de aquel gran monarca; y misceláneos, como su título indica: «la amistad», «la avaricia», «el carácter», y otros tan interesantes (una glosa al artículo de Emilio García Gómez sobre la situación de la mujer, otra dedicada al pintor Mohamed Yebari, por ejemplo). De nuevo quedamos admirados por la prosa admirable de este escritor.

Quizá alguno de estos títulos apareciera en los periódicos: Al-Nahar, de Tetuán, o España, de Tánger, en alguno de su ciudad. Además pronunció conferencias sobre la juventud marroquí, entre otros temas, en Casablanca, Alcazarquivir y Larache…

Así, manifestamos nuestra admiración por este modesto larachense y quisiéramos recuperar y ver editados algunos de sus escritos. Para salvarlos del olvido apelando a la generosidad de sus hijos (uno de ellos, Abdelilah nos escribió hace tiempo y hablaba de problemas familiares que impedían la edición de algún manuscrito que había dejado su padre, ya que falleció en 1978) contando con el apoyo del hispanismo marroquí actual.

Terminaremos estas breves páginas con el recuerdo de su amiga Trina Mercader en aquella aventura poética que fue la revista «Al-Motamid. Verso y Prosa» – a la que también se refiere Lola López Enamorado en el libro que hemos comentado – que siempre recordaremos: «Teníamos un amigo marroquí, Dris Diuri, en Larache, traductor de árabe, con una magnífica dicción castellana, partícipe de nuestro entusiasmo, que durante años se hizo cargo de la sección arábiga»…¡Una historia de «amor literario» que no se olvidará!…

Fernando de ÁGREDA

Universidad Complutense de Madrid

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